53.
La fricción producida al cambiar de posición en la cama se disminuye usando pijamas y sábanas de nylon o raso. Pero tenga cuidado cuando se siente a los lados de la cama, porque puede resbalarse muy fácilmente al tratar de trasladarse a su silla de ruedas o inodoro.
54.
Un modo sencillo de apoyarse para darse vuelta en la cama consiste en utilizar una correa o cinturón grueso que se ata a los pilares o a la base de la cama.
55.
Para la pareja que quiere una cama doble y solamente uno necesita cama de hospital, una cama de tamaño singular más larga (80 pulgadas) se puede acomodar al lado de una cama eléctrica de hospital. Ordene una cama eléctrica de hospital sin cabecera (80”), y así podrá poner una cabecera rey a las dos camas.
56.
Para una mayor comodidad al estar acostado, se puede acomodar bajo la sábana un acolchonado sintético de piel de borrego lavable o una hoja grande de espuma tipo canastilla de huevo. Hay una variedad de colchones inflables que sirven para el mismo fin.
57.
Se puede usar una almohadilla de viaje para el cuello en forma de U para apoyar el cuello al estar acostado o reclinado en la cama o sillón.
58.
Las colchas de relleno de fibra o edredón son más livianas y calientitas que las cobijas de lana o de acrílico. Y es más fácil levantarlas y moverse debajo de ellas.
59.
Con las cobijas puestas sobre el respaldo de una silla al pie de la cama se forma una especie de carpita que le permite mover los pies y las piernas con libertad a la vez que lo mantiene calientito. El uso de ligas esquineras para cama (que sujetan las orillas de las sábanas al colchón) es un modo barato de mantener aseguradas las sábanas por abajo del colchón. Se pueden conseguir en los departamentos de blancos de las tiendas de descuento.
60.
Para identificar y tomar con facilidad del llavero la llave de su casa, usted puede perforarle un segundo agujero a la llave, cerca de uno de sus bordes para que cuelgue de lado en el llavero, o puede ponerle una capuchita de plástico de las que venden en las ferreterías.
61.
Los almohadones largos se pueden usar para recargar la espalda al acostarse de lado e impedir que usted se dé vuelta. También pueden ponerse entre las rodillas para disminuir la presión de una rodilla sobre la otra o abultarse para reducir la contracción de la cadera.