74.
Una toalla de papel humedecida, colocada debajo del plato, evitará que éste se resbale sobre mesas con cubierta de formica.
75.
Usted puede ensanchar el diámetro de los mangos de sus cubiertos, revistiéndolos con tubitos de hule espuma que se venden en las ferreterías como aislamiento para tuberías.
76.
Los tarros de plástico de asa grande son más fáciles de levantar cuando el asa se puede agarrar con los cuatro dedos, porque así no se necesita mucha fuerza para levantar la taza y llevarla a la boca. En la mayoría de farmacias y supermercados se pueden comprar tarros baratos para beber a sorbos. Son unos tarros livianos de plástico con una especie de manija en la parte de arriba que también funciona como pajita.
77.
Los platos hondos livianos hechos de plástico son más fáciles de manejar que la loza de vidrio o de cerámica. Una redecilla de hule tipo mantel individual evitará que los platos se resbalen de la mesa o el regazo.
78.
Los envases de plástico para bebidas, tipo deportivo, a menudo traen en el tapón una especie de pajita que facilita ingerir el líquido.
79.
Se pueden reducir las flemas molestas, limitando el consumo de productos lácteos, pero asegúrese de ingerir su mínimo diario de calcio a partir de otros alimentos. Los jugos de cítricos “cortan” la saliva espesa.
80.
Si tiene dificultad para pasar los alimentos, chupe trocitos de hielo antes de comer. Esto le ayudará a desensibilizar el reflejo que le hace atragantarse.
81.
Masticar regaliz antes de comer disminuye el apetito porque adormece las papilas gustativas. Pero tenga cuidado de no usarlo demasiado, pues el exceso de regaliz puede provocar una baja en su nivel potásico del suero.
82.
Si le es difícil deglutir, un paquete de chícharos congelados puesto en la parte de enfrente del cuello puede ser de provecho porque relaja los espasmos musculares.
83.
Cuando el alimento se acumula en la parte trasera de la boca, incline el mentón hacia abajo, no hacia arriba, para mejorar la ingestión.
84.
Un poco de ablandacarnes Oscar (MSG) atrás de la lengua le ayudará a descomponer la saliva espesa y a pasar los alimentos.
85.
Un limpiaplatos húmedo envuelto alrededor de la base de un tazón o plato hondo evitará que se resbale sobre las superficies lisas.
86.
Un sencillo auxiliar portátil para ayudar a llevarse la mano a la boca se puede improvisar con un soporte para el antebrazo, como una tablilla plana o incluso media caña de bambú (con unas tiras de Velcro apretadas para asegurar el brazo), el centro de la cual se sujeta mediante un pasador en los dos lados a dos pernos grandes que a su vez se han fijado a una base de madera sólida. Este apoyo para el antebrazo se puede colocar sobre la mesa para que actúe como un subibaja que hace que la mano se eleve al bajar el codo.
87.
Un vaso desechable de plástico con un hueco hecho en el borde superior para permitir que se acomode la nariz de un niño permitirá que éste beba en mejor posición y con mayor control, con el mentón hacia adelante en vez de tener que inclinar su cabeza hacia atrás.
88.
Los niños que tienen problemas para controlar la taza con una mano pueden hacerlo mejor si a la taza se le ponen dos asas. Esta taza adaptada aparece en catálogos ADL a bajo costo, o usted puede mandar hacer una con el alfarero local siempre y cuando una taza de cerámica no sea muy pesada para levantar.
89.
Un portajabones tipo “pulpo” con múltiples soportes de succión funciona muy bien para estabilizar platos, vasos o tazas. Este utensilio se puede comprar en muchas tiendas de abarrotes.
90.
Se puede usar una pajita de plástico extra larga para no tener que levantar el brazo al beber.